Presentación en sociedad: Mónaco, 1958

Presentamos un deportivo inglés, de los de «pequeño, pero matón». El Austin Healey Sprite se presentó dos días después del gran premio de Mónaco del 1958 en plena primavera. Resaltaba el glamour de Mónaco con la intención de fabricar un deportivo descapotable asequible a la mayoría de bolsillos.

El diseño que inspiró su apodo: “Frogeye”

Uno de los aspectos más curiosos y distintivos del Sprite fue su diseño frontal . En un principio, se pensó en incorporar faros retráctiles, como años más tarde usaría el Porsche 928. Sin embargo, por cuestiones de coste y simplicidad, los faros se montaron fijos y en posición vertical.

El resultado fue tan peculiar como entrañable: parecía una rana. Así nació su apodo no oficial pero mundialmente reconocido: «Frogeye» (ojo de rana).

Un éxito con acento internacional

La fórmula funcionó. El Austin Healey Sprite tuvo una gran acogida tanto en el Reino Unido, como en Estados Unidos y Australia. Durante sus años de producción se fabricaron casi 50.000 unidades.

Su combinación de estética simpática, precio accesible y mecánica sencilla lo convirtieron en el coche ideal para los aficionados que buscaban iniciarse en el mundo de los descapotables deportivos.

Ficha técnica: pequeño pero con estilo

  • Motor: 950 cc

  • Potencia: 43 CV

  • Velocidad máxima: 139 km/h

  • 0–100 km/h: 29 segundos

  • Consumo medio: 6,5 l/100 km

  • Ruedas: 13 pulgadas

Para comparar: sus prestaciones eran similares a un Fiat Panda de los años 80

Perfecto para pasear en la campiña inglesa

De todas formas, suficiente para pasear bajo el sol, por las sinuosas carreteras de la campiña inglesa… a finales de los 50 y 60; ideal.

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